Dato de Greenpeace: aproximadamente 1/4% de los gases invernadero provienen de la agricultura en forma de metano (CH4).
¿Y de donde sale tanto metano? Principalmente, de las inocentes vacas y los cerdos malolientes (si su cerdo huele mal es por culpa de un mal manejo, por que ellos son la mar de limpios)... Las explotaciones intensivas, aunque sean completamente necesarias, implican una producción intensiva de flatulencias (pedos, para los amigos) que conllevan un aumento del gas invernadero.
Siempre se habla que el dióxido de carbono (CO2) provoca tal y cual pero el CH4 es muchísimo más efectivo a la hora de cargarse el medio ambiente. Así que, lo mejor es buscar soluciones contra el metano, y hace poco me encontré con una la mar de curiosa: no coma vaca, coma canguro (idea de Greenpeace Australia). Es más útil e inteligente que volver a toda la población vegetariana y, además, los canguros, a parte de estar ricos, tienen menos problemas de explotación que las vacas. No se trata de dejar de consumir vaca, simplemente se trata de variar la dieta y/o comer menos carne.
((Post colaborador con el Blog Action Day ^^))

